

Construido entre 1772 y 1778 a instancia del Duque de Sessa, virrey de Cataluña, pasó en 1799 a manos del cónsul danés y acomodado banquero Joan de Larrard.
Desde entonces, este palacio señorial en pleno centro de la ciudad de Barcelona -y de más de 3.000 metros cuadrados- es conocido bajo el nombre de “Palacio Sessa-Larrard”.
Constituye una de las más importantes muestras del Clasicismo Académico de la ciudad de Barcelona.


En la fachada, columnas corintias sostienen -frente a unos pedestales- la losa del balcón formada por elementos de entablamento.
El balcón está enmarcado por dos pilastras y en su coronamiento, la baranda del balcón -de hierro forjado- sigue un dibujo abarrocado. Toda la decoración de capiteles y molduras se basa en modelos clásicos y la ornamentación -llena de floreados y frutas- forma un conjunto excelentemente compuesto y bien estudiado que destaca sobre una fachada limpia de ornamentos.


El acceso principal, situado en el eje principal de la calle Ample, da a un amplio vestíbulo y un patio central, en la que se desarrolla una noble escalera que da acceso al primer nivel. El resto de paredes tienen, como única decoración, unos ojos de buey que dan luz a las habitaciones interiores.


La puerta que da acceso al interior de la estancia principal está enmarcada por unas pilastras y entablamentos de mármol que sostienen una cesta de flores y el escudo de la casa Sessa-Larrard.
En la azotea destaca la estructura de una torre que en alzado supera las tres plantas y con una zona de tránsito (mirador) en la parte superior que la corona. El acceso se efectua por una escalera que transita por el interior.
Incluida en el Catálogo de Patrimonio Arquitectónico Histórico – Artístico de la Ciudad de Barcelona con una catalogación de tipo B.


